10 tipos de cortes de patatas para tus preparaciones

Última actualización: 26.09.22

 

Cortar una patata es más que coger un cuchillo y rebanarla a la mitad. Existe una gran variedad de cortes adecuados a recetas específicas, que nos harán aprovechar al máximo los nutrientes de ese alimento. Además, utilizando los utensilios y técnicas adecuados, podremos darles un toque distintivo a todas nuestras preparaciones.

 

Cocinar es todo un arte en el que se mezcla sazón, color, texturas y aromas, capaces de conquistar los paladares más exigentes. Para ello, se requiere de diferentes técnicas de corte y cocción aplicadas a los alimentos. De esta manera, nuestros comensales no sólo deleitarán su paladar, sino que también disfrutarán de platos con atractivas presentaciones.

Dicho de esta manera, es posible que te parezca un poco complicado, pero deberás saber que todos podemos preparar deliciosos platos. Lo único que necesitamos es práctica, perseverancia y, desde luego, los utensilios adecuados.

Las patatas, por ejemplo, son tubérculos ricos en vitaminas y minerales cuya preparación no se limita únicamente a cocerlas al vapor en una sola pieza. Existen recetas variadas para este alimento, según las cuales se puede rebanar la patata en julianas, bastones, dados y muchas más formas. Recuerda que no necesitas tener a la mano el mejor cortador de patatas y mucho menos el más costoso,  ya que con una mandolina o un cuchillo convencional bastará.

 

¿Cómo cortar una patata?

No necesitas ser un chef experimentado para cortar tus verduras y tubérculos. Las  técnicas de rebanado a aplicar en este tipo de alimentos son realmente variadas. Sin embargo, hay algunas que suelen ser más frecuentemente utilizadas, debido a que son intuitivas, rápidas y sencillas de realizar.

Lo mejor es que no necesitamos instrumentos sofisticados con tecnología de vanguardia, ya que bastará con un cuchillo bien afilado o una mandolina, utensilios de uso común que se encuentran en cualquier cocina.

 

Patatas con cuchillos

Iniciemos con el cuchillo, que es un instrumento de corte clásico compuesto por una hoja de acero inoxidable debidamente afilada y un mango ergonómico fabricado en madera o polímero. Con él podremos hacer cortes de gran precisión, creando de esta manera patatas torneadas, en rodajas, chascadas, españolas y a dados.

 

 

Patatas torneadas

Las patatas torneadas se emplean principalmente como una guarnición y requieren de varios cortes para darle a la patata una forma ovalada, similar a la que observamos en un balón de rugby. Para ello, lo primero que debes hacer es cortar el tubérculo rectangularmente y proceder a marcar los bordes con cuidado. Después, deberás introducirlas en una olla con agua para que se cocinen con el hervor, pero también podrás prepararlas guisadas y sazonarlas a tu gusto.

 

Patatas en rodajas

El corte en rodajas es una de las preparaciones más comunes, que seguramente muchas veces hemos realizado de forma intuitiva. Es muy sencillo: sólo tenemos que colocar la patata en forma horizontal sobre la superficie de trabajo y comenzamos a realizar cortes verticales. 

El tamaño de la rodaja variará dependiendo de la patata seleccionada, mientras que el grosor de cada corte será definido de acuerdo a tu gusto y necesidad de cocción. Por ejemplo, si planeas freír las rodajas, tendrán que ser lo más delgadas posibles para que queden crujientes. En cambio, al hornearlas o hervirlas deberás aumentar un poco su grosor.

 

Patatas chascadas

Las patatas chascadas son ideales para guisar, para lo cual es necesario que cojas la patata y la coloques sobre la superficie de trabajo, para así introducir cuidadosamente la punta del cuchillo en ella. De esta manera, podrás hacer una especie de efecto palanca para que el corte de la patata se efectúe naturalmente. Esta técnica permite aprovechar el almidón contenido en ella, lo que hará que el caldo espese.

 

Patatas españolas

Para las patatas españolas, también conocidas como patatas fritas, necesitarás realizar dos tipos de corte. Primero, rebana la patata de manera que obtengas rodajas alargadas. Después, secciona dichas rodajas creando tiras irregulares. Es importante que te mantengas atento al grosor para que este sea de aproximadamente un centímetro.

 

Patata a dados

Otro corte que seguramente has realizado más de una vez son las patatas a dados, que no es más que el clásico corte que efectuamos sobre el resto de los vegetales. Sólo tienes que partir la patata en dirección vertical obteniendo cuatro rectángulos, que seguidamente deberás cortar en pequeños cubos regulares de un centímetro, que se denominan “paisana”. Asimismo, podrás hacer “mirepoix”, que son estos mismos cubos pero con un corte irregular y más pequeño. Ambas técnicas son adecuadas para freír o hervir.

 

Patatas con mandolina

La mandolina es un utensilio de cocina metálico con cuerpo compacto y ligero, que está conformado por un sistema de cuchillas para realizar cortes de diferentes longitudes. Esta herramienta ofrece un acabado definido en cada corte y se puede emplear con verduras, tubérculos como las patatas e incluso con cualquier tipo de queso.

En lo que respecta a las patatas, este utensilio te ayudará a realizar los conocidos cotes en julianas, bastones y cerillas, así como también patatas paja y chip, que son todos adecuados para freír.

 

Patatas julianas, bastones y cerillas

Si quieres sorprender a tus comensales con unas ricas patatas fritas con un corte tipo julianas, bastones o cerillas, tendrás que comenzar por cortar con un cuchillo la patata de forma vertical en dos o cuatro partes, según el tamaño del tubérculo. Después, deberás coger cada trozo de patata y deslizarlo por las secciones de la mandolina de arriba hacia abajo. De esta manera, obtendrás los cortes antes mencionados.  

 

Patatas paja

Para esta técnica conocida como “paja” tendrás que cortar primeramente la patata en rodajas con un cuchillo. Seguidamente, podrás aplicar el corte longitudinal y fino dado por la mandolina.

 

Patatas chip

Para realizar este tipo de patatas lo primero que deberás hacer es retirar la piel de la patata por completo con un cuchillo. De esta manera, podrás proceder a usar la mandolina para hacer el corte “chip”. Se trata de una incisión muy fina, de aproximadamente un milímetro de grosor, con una apariencia bastante similar a las rodajas pero con un cuerpo irregular.

 

 

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