Cómo utilizar un afilador de cuchillos

Última actualización: 09.12.22

 

Un cuchillo afilado es mucho más seguro que uno sin filo, pues el primero podrá cortar todo sin esfuerzo y sin que las cosas se doblen. Mantenerlo así después de unos años, sin afilarlo nuevamente es casi imposible y, para evitar comprar uno nuevo, si aprendes cómo utilizar un afilador de cuchillo podrás darle nueva vida a tus utensilios más antiguos.

 

Conéctalo

Cuando tengas el afilador de cuchillo eléctrico en tus manos, busca un lugar para conectarlo. Intenta usar un tomacorriente que esté cerca de una superficie estable y, si no es posible, entonces es mejor comprar una regleta o un cable de extensión eléctrica antes de elegir un lugar inestable.

 

Enciende el dispositivo

El encendido solo consta de un botón. Apenas lo prendas podrás oír el ligero sonido del motor que indica que el producto está listo.

 

Haz el desbastado al cuchillo

Ya sea eléctrico o manual, todos los afiladores de cuchillo modernos vienen con una ranura de desbastado. Este proceso repara ciertas deformidades que puedan estar en la hoja y se deshace de las asperezas mientras da un poco de forma a las zonas más deterioradas.

El afilador puede nombrar esta ranura como gruesa, 1 o “coarse”. Todo depende del modelo.

 

Ten un movimiento correcto

No muevas el cuchillo en un vaivén dentro de la ranura, pues el acero puede deteriorar las piedras y la estructura del afilador. Además, el cuchillo no conseguirá un afilado uniforme y adecuado.

Debes colocar el cuchillo, desde arriba, de forma horizontal, llevarlo hacia ti a través de la ranura y sacarlo para repetir el proceso. Haz esto unas dos o tres veces, dependiendo de los materiales usados para afilar o de la potencia del producto, si este es eléctrico. No añadas presión o fuerza hacia abajo, pues podrías dañar el cuchillo o el afilador.

Mantén siempre un buen agarre en el mango o asegúrate de haber adherido las ventosas bien a la superficie, pues es peligroso que el artefacto se resbale.

 

Procede a hacer el acabado y pulido

Hay ciertos afiladores que poseen más de una ranura, pero los más comunes solo tienen la de desbastado y la de pulido. Esta se identifica con la palabra fina, “fine” o el número 2. Aquí la hoja se afilará con mayor precisión y se pulirá el exceso de material que queda en la hoja al terminar el primer proceso.

El movimiento que debes llevar es el mismo que el explicado en el paso anterior.

 

Enjuaga la hoja y seca

Al finalizar con el afilado, enjuaga bien el cuchillo para deshacerte de cualquier residuo y suciedad. Utiliza un paño limpio para secar todo y evitar que el agua se quede allí por mucho tiempo, desgastando el mango del producto.

 

Desconecta el dispositivo

Desconecta el afilador con cuidado para proceder a guardarlo. Si tiene función de recogido automático, pulsa el botón para que el cable quede en su lugar.

 

Guárdalo

Llévalo a un lugar donde se mantenga limpio y déjalo ahí hasta su próximo uso.

 

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