¿Cómo preparar una masa para empanada casera?

Última actualización: 26.09.22

 

Tal como pasa con las croquetas, las empanadas son uno de esos platos polivalentes y que aceptan todo tipo de rellenos. Solo necesitas una buena masa de empanada y tus ingredientes favoritos. Dado que esa masa es clave, nada mejor que disponer de una receta para empanada adecuada, que sirva de base a un gran relleno.

 

De pollo, de atún con tomate, de pisto, de queso… Cuando buscamos recetas de empanadas, la verdad es que tenemos tantas opciones para elegir como nuestra imaginación quiera inventar. Por eso es interesante saber cómo hacer empanadillas caseras, lo que nos da más polivalencia a la hora de elegir ese relleno y su acabado. Además, esta receta nos permite elaborar un producto más sano y saludable que muchas propuestas industriales, especialmente en el caso de la masa para empanadillas al horno que, al no ir frita, es bastante más saludable.

Lo mejor de todo es que hacer una masa para empanada no es algo demasiado complejo. Basta disponer de una serie de ingredientes que todos tenemos en la cocina y un sistema de preparación en el que no hace falta recurrir a hornos de barro ni un robot de cocina de alto nivel.

La prueba la tienes en la receta para la masa de la empanada que te ofrecemos a continuación, con la que disfrutar de una buena empanada casera y dejar volar tu imaginación a la hora de sorprender a tus amigos con un relleno espectacular. Así que nos dejamos de rodeos y vamos directamente al grano.

 

Los ingredientes

Para empezar, vamos a ver los ingredientes que usaremos en nuestra receta de masa para empanadillas. Entre estos ingredientes tenemos:

– 500 gramos de harina común o convencional

– media cucharada sopera de azúcar

– media cucharada sopera de sal

– 40 gramos de mantequilla

– 235 mililitros de agua

Como vemos, es una de las opciones más sencillas que tenemos en lo que a recetas de empanadillas se refiere. Como variación, podemos cambiar la mantequilla por la misma cantidad de aceite de oliva, dando a nuestra receta de empanadas un toque más saludable. Sí es importante que ese aceite no sea demasiado intenso o no tenga mucho sabor pues, si no, puede cambiar el gusto de nuestra masa para empanadillas.

Por cierto, aunque estamos hablando de harina de trigo, si quieres disfrutar de una masa para empanadas argentinas, no tienes más que reemplazar la mitad de la harina de trigo que hemos comentado por harina de maíz. Un cambio que también es habitual en la empanada venezolana, lo que le da un sabor diferente y una textura con un punto crujiente muy agradable. Por eso, la harina de maíz también es habitual cuando buscamos una receta de empanadillas al horno, con las que es más fácil lograr ese toque crunchy.

Preparando la masa

Una vez que tenemos los ingredientes necesarios, es el momento de saber cómo hacer empanadas, empezando lógicamente por su masa. En caso de que usemos mantequilla, será necesario derretir la misma en un cazo, procurando que no se queme. La misma precaución que debemos tomar si la calentamos en el microondas.

En un recipiente adecuado, colocaremos la harina y le añadiremos la sal y el azúcar. Movemos la mezcla hasta que la misma esté bien integrada. Una vez mezclada la tamizamos, para que coja un tacto adecuado. Finalmente, abriremos un espacio central en la masa, a modo de volcán.

En esta zona interior es donde añadiremos la mantequilla fundida y el agua tibia, para empezar con la mezcla. La misma se realizará durante unos 5 a 8 minutos, hasta conseguir una bola de masa homogénea y ligeramente pegajosa. Esta masa se deja en el recipiente durante unos 30 minutos, tapando el recipiente con un paño. Este reposo permite que la masa gane en acabado y ofrezca mejores resultados a la hora de extenderla, siendo un paso clave en cualquier receta para empanada que se precise.

 

El relleno

Una vez que hemos completado todos los pasos de nuestra receta de masa para empanadillas, es momento de preparar el relleno. Y como decíamos al principio, aquí las posibilidades se disparan. Lo que sí debemos tener claro es que el relleno debe tener la menor cantidad de líquido posible. Por tanto, si hacemos cualquier preparación, es fundamental que la misma esté lo más desgrasada posible y también que quede debidamente escurrida.

También es importante que si este relleno está cocinado, el mismo quede en su punto, teniendo en cuenta el tiempo necesario para el horneado final. Por ejemplo, si usamos pechuga de pollo, no deberíamos preparar la misma por completo, de modo que el último golpe de horno sea el que remate la preparación de este relleno. Un truco clave cuando se trata de cómo hacer empanadillas perfectas.

Cocinando las empanadas

Tenemos la masa, tenemos el relleno y es el momento de darles el remate a nuestras deliciosas empanadas. Empezaremos extendiendo la masa con un rodillo, hasta que la misma consiga el grosor adecuado. Para proceder al corte de la masa, podemos usar un vaso o taza de buen diámetro, adaptado a lo que necesites. En caso de que hagas una empanada completa, de las grandes y cuadradas, entonces no tienes más que cortar la masa en dos mitades del mismo tamaño, de la que una irá arriba y la otra abajo.

Para proceder con el montaje, colocaremos una cantidad de relleno adecuada en el centro de la empanada, cerrando la misma por los laterales con un tenedor para que este no se salga. En caso de ser una empanada cuadrada, echaremos el relleno dentro, en la parte interior y dejando abiertos los bordes para el cierre. En este caso, el cierre se realiza a través de los bordes, subiendo los de la parte inferior sobre la superior hasta lograr ese cierre.

Hecho esto, solo nos queda hornear las empanadas. Para ello, necesitamos precalentar nuestro horno o mini horno (en este enlace encuentras para analizar varios productos) a una temperatura de 180 grados. Es muy recomendable usar la función de calor arriba y abajo, así como utilizar la función de ventilador, en caso de que la misma esté incluida. Una vez colocada la empanada sobre una bandeja forrada con papel de horno, no queda más que cocinarla durante unos 20 a 30 minutos, dependiendo de su grosor y tamaño. Aún así, nunca está de más echarle un vistazo, para que no se queme.

 

DEJA UN COMENTARIO

0 COMENTARIOS