Top 5 recetas de postres

Última actualización: 26.09.22

 

La cocina puede apasionar a muchas personas, e incluso ser considerada como un idioma universal; lleno de diferentes colores, matices, sabores, combinaciones y más. Los postres, en particular, son una de las categorías preferidas por niños, jóvenes y adultos, por lo que conviene conocer la preparación de algunas recetas top.

 

Ser bueno en la cocina no siempre debe ser un talento natural y puede ser aprendido, sobre todo cuando se trata de postres. Este tipo de recetas son las que más deben respetar las indicaciones respecto a cantidad, tiempo y tipo de mezclado, considerando la clase de ingredientes con que se trabaja. Si te ajustas a las indicaciones, resulta más sencillo obtener el resultado esperado.

No obstante, debes tener en cuenta que algunas recetas necesitarán que uses, por ejemplo, un mini horno, microondas o triturador, por lo que, antes de hacer cualquier receta, te aconsejamos revisar que tengas las herramientas necesarias en casa.

1. Brownies de chocolate con nueces

Al revisar postres para hacer en casa, en las búsquedas en línea suele aparecer mucho la pregunta de cómo hacer un brownie, ya que, entre las recetas de postres, este es uno de los más populares y puede combinarse con otros elementos como frutos secos o helado, permitiendo disfrutarlo como más se guste.

A continuación, te indicaremos lo que necesitarás para hacer un brownie de chocolate con nueces, que podrás disfrutar como postre después de las comidas:

 

Ingredientes:

1 taza de azúcar

½ taza de mantequilla

½ taza de harina

4 cucharadas de cacao en polvo

2 huevos

1 cucharadita de vainilla

½ cucharadita de sal

½ cucharadita de nueces picadas

 

Preparación: La receta de brownie de chocolate inicia al colocar en un bol la mantequilla junto al azúcar, el cacao, la vainilla, la sal y la harina, para después mezclar todo con una batidora durante un espacio de aproximadamente 4 minutos o hasta que la mezcla esté homogénea.

Mientras estés mezclando, aprovecha para precalentar el horno a 200 °C, ya que es la temperatura necesaria para la receta. Una vez alcanzado el punto deseado en tu mezcla de brownie, agrega las nueces, las cuales deberás incorporar con una paleta de madera y movimientos suaves, asegurándote de esparcirlas adecuadamente.

Aparte, prepara un molde con manteca y harina, para evitar que el brownie se pegue al cocinarse. Vierte la mezcla con mucho cuidado en la bandeja, procurando que quede nivelada, para garantizar una mejor cocción. Lleva la bandeja al horno y activa el temporizador por un tiempo de 30 minutos.

Cuando haya transcurrido el tiempo, un truco para revisar si el brownie ya está listo es empleando un cuchillo limpio. Abre el horno e introduce el cuchillo en el centro del bizcocho, si ya está listo, el cuchillo saldrá sin restos de la mezcla. En caso contrario, deberás esperar un par de minutos más, antes de volver a introducirlo hasta que salga completamente limpio, indicando que está listo.

Puedes servir el bizcocho de brownie con el ingrediente que más te guste, además de poder comerlo frío o caliente, según tu gusto.

Cabe destacar, que ésta es considerada como el brownie de receta americana, dado que las nueces son un elemento común en la versión estadounidense del postre. Sin embargo, un tipo de brownie de receta fácil puede hacerse sin estos frutos, en caso de alergia, por ejemplo.

 

2. Crema de avellanas

Si buscas un postre sencillo y que podrás untar en diferentes bizcochos, galletas e incluso el pan del desayuno, te recomendamos considerar la crema de avellanas, ya que es sabrosa, de buena textura y fácil de preparar.

La crema de avellanas también cuenta con un detalle llamativo y es que puede ser tanto salada como dulce, dependiendo del ingrediente que incorpores y si quieres darle un toque especial, queda bien incluso con chocolate.

Por otro lado, debes saber que es una de las favoritas, gracias a que no requiere demasiado tiempo ni esfuerzo, para tenerla lista y podrás aprovecharla en múltiples recetas.

 

Ingredientes:

250 gramos de avellanas tostadas

Azúcar al gusto

 

Preparación: Para hacer crema de avellanas casera, solo tendrás que ir añadiendo los frutos secos poco a poco a un vaso, para después licuarlos poco a poco. El mismo calor producido por las cuchillas junto al aceite natural de la avellana, añadirá la cremosidad que buscas. Además, puedes añadir azúcar en caso de que quieras variar la intensidad de sabor.

3. Nieve de limón

La nieve de limón es un postre casero fácil y que requiere de pocos ingredientes, para prepararse. Además, es muy refrescante, pudiendo convertirse en una de las bebidas favoritas durante los días de verano o como complemento de postre, para otros platillos.

Asimismo, es llamativo considerar que puedes consumirla como helado o como bebida, dependiendo de cuánto tiempo la dejes reposar, después de servirla. Esto la convierte en una receta de postres bastante práctica y que podrás disfrutar, tal y como prefieras.

 

Ingredientes:

3 tazas de azúcar

2 tazas de zumo de limón natural

5 litros de agua

 

Preparación: La nieve de limón es una receta de postre fácil que comienza al poner a hervir 3 litros de agua junto con azúcar en una olla a temperatura media por 30 minutos, para después quitarla del fuego y dejarla enfriar por completo.

Ahora exprime el zumo de limón, que deberás añadir a la mezcla fría junto con los otros 2 litros de agua, para después verter todo en un recipiente amplio que quepa en el congelador.

Espera un par de horas hasta que cuaje, para luego usar una rasqueta y raspar la nieve de limón de la bandeja. Esto creará una especie de nieve que podrás servir en un vaso o en una copa, para disfrutarlo como prefieras.

 

4. Arroz con leche

Otra preparación que resalta cuando se revisan recetas de postres fáciles es la del arroz con leche. La combinación de texturas, sabor y dulzura de los ingredientes, lo han convertido en un postre conocido a nivel mundial.

Tanta es la popularidad del arroz con leche que algunos países lo han adoptado como suyo y ofrecen sus propias versiones en cuanto a la preparación, por lo que pueden resaltar ingredientes especiales, tales como la canela o la leche condensada. Sin embargo, la base se mantiene igual en muchas partes, por lo que es disfrutado por personas de todas las edades.

 

Ingredientes:

250 gramos de arroz cocido

4 cucharadas de azúcar

1 cucharada de canela

1 pizca de sal

700 mililitros de leche

 

Preparación: Comienza por verter en una olla la leche con el azúcar, la canela y la sal, hasta hacerla hervir a fuego bajo. Debes tener mucho cuidado de no permitir que la leche hierva en exceso, ya que se quema bastante fácil y su sabor ahumado es bastante desagradable.

Una vez que comiences a ver el burbujeo característico, deberás comenzar a añadir poco a poco el arroz e ir mezclándolo con cuidado con ayuda de una paleta de madera. Cuando todos los ingredientes se hayan incorporado adecuadamente, saca del fuego la olla y deja que se enfríe a temperatura ambiente.

Para servirlo, puedes espolvorear un poco de canela en polvo sobre él acompañado de leche condensada al gusto. Además, se destaca que puedes guardarlo en la nevera, si prefieres comerlo frío.

5. Torta fría de galletas

En recetas de postres caseros, suele destacar una torta fría entre las demás y es aquella que emplea galletas, en vez de bizcocho, para añadir textura al relleno. Este tipo de tortas suelen ser muy ricas en sabores, además de poder integrar elementos decorativos de todo tipo que pueden incluir crema batida, chispas de chocolate, sirope, entre otros ingredientes.

Son también unas de las tortas favoritas de los más pequeños de la casa, por lo que podría ser una buena actividad para hacer con ellos e interesarlos en la cocina. La preparación es divertida y no requiere de mucho tiempo, siempre y cuando se tengan a mano los elementos de preparación necesarios.

 

Ingredientes:

360 gramos de galletas de vainilla

100 gramos de leche condensada

100 gramos de chocolate oscuro

500 mililitros de leche

 

Preparación: Para hacer esta torta fría, primero deberás preparar la crema de chocolate. Pon una olla a fuego bajo y vierte tanto la leche regular, como la condensada junto al chocolate, para derretirlo. Esto creará la crema de chocolate que necesitarás para las capas. De estar muy líquido, puedes añadir un poco de maicena para espesar.

Ahora toma la bandeja donde vas a preparar la torta fría y crea una capa de galleta humedecida con leche, para después verter una capa de crema de chocolate. Continúa intercalando capas hasta llenar la bandeja y después llévala al refrigerador, para que cuaje.

Espera un par de horas y cuando la capa de crema de chocolate haya cuajado, ya podrás cortar y servir la torta acompañada o sola, según prefieras. Por otro lado, al estar lista, podrás decorar de la manera que prefieras, aunque la combinación de crema batida con chispas de chocolate es una de las favoritas.

 

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